miércoles, 9 de octubre de 2013

Bolsa de trabajo - reglas del juego




Queridos colegas,
Aunque nunca estuvo entre los objetivos imaginados del Círculo de traductores ser bolsa de trabajo, nos llegan cada tanto tiempo solicitudes laborales del más diverso tipo (pero dentro de nuestro ámbito, claro), que hemos decidido reenviar a todos los posibles interesados. Para sumarse a la bolsa, basta con que envíen un mensaje a la dirección bolsadetrabajodelcirculo@gmail.com, con el asunto "Incluir en la Bolsa".
Así, a ese grupo le llegarán todas las solicitudes y ya cada uno decidirá si se pone en contacto con el solicitante o cliente, en función de sus intereses. Queda hecha la invitación, que no está cerrada a quienes estén en México, porque como sabemos por experiencia, ya no importa estar físicamente en el mismo lugar que quien solicita el servicio de traducción. Igualmente, pueden hacer extensiva la invitación a otros colegas.

Para que esta iniciativa resulte de provecho para todos y para que genere experiencias que nos vuelvan cada vez más ordenados, éticos y profesionales en nuestra vida laboral y gremial, los invitamos a seguir unas pocas "Reglas del juego". Estas reglas van a estar en constante actualización, así que por favor revísenlas seguido (última actualización: 23 de marzo de 2016). Igualmente, si tienen alguna sugerencia, la recibimos con gusto.

Reglas del juego

Uno
El Círculo de Traductores sólo es un enlace entre traductores y clientes o solicitantes de trabajo. El Círculo no es una instancia certificadora ni es una agencia ni es un tribunal laboral: así como no cobra comisión por hacer el enlace, tampoco responde por la integridad profesional de nadie (ni colegas ni clientes). Por lo mismo, en el Círculo no vamos a revisar ni juzgar los CV de nadie. Claro, si alguien se quema (sea cliente o colega), tampoco vamos a solaparlo. Será mejor para todos que cada uno se maneje con ética profesional. Aunque parezca de sentido común, quizás valga la pena aclarar que la idea es establecer un contacto directo entre traductores y clientes; es decir, no se vale que las ofertas las tome una agencia y luego subcontrate a otros traductores, ¿de acuerdo?

Dos
La mecánica del enlace es la siguiente:
1. El cliente envía su solicitud a la dirección bolsadetrabajodelcirculo@gmail.com, formulada lo más clara y detalladamente posible (ver regla Tres).
2. El Círculo reenvía la solicitud a la lista de bolsa de trabajo en copia oculta
3. Los traductores interesados se ponen en contacto con el cliente, adjuntando de preferencia su CV o información profesional. Para evitar que los clientes se saturen innecesariamente de CV, sólo respondan a la solicitud si están en condiciones de resolver ese encargo en particular, no "por si las dudas" o para que el cliente los tenga en su agenda. Y también, de preferencia pongan su CV lo más compacto posible y en el cuerpo del correo electrónico, para agilizar el proceso de revisión.
4. El cliente elige al o los traductores que realizarán el encargo, se ponen en contacto, negocian, llegan a un acuerdo y se realiza el trabajo.
5. Si la experiencia fue buena, será agradable saberlo; si fue mala, será desagradable pero provechoso para todos saberlo, para tener el antecedente, aunque no es función del Círculo juzgar o defender. Lo mejor será que todos procuren ser profesionales y no quemarse ante la comunidad.

Tres
Los clientes deberán expresar lo más clara y detalladamente posible lo que necesitan. Por su parte, los traductores deberán preguntar claramente al cliente cualquier otra cosa que necesiten saber. Como guía pueden usar los siguientes puntos:
a. Tipo de servicio requerido: traducción, interpretación, corrección, adaptación, cotejo, investigación, etc.
b. Si es texto, sus características: tema, extensión (en palabras o caracteres), si se trata de un libro, un artículo, un capítulo, un abstract, un folleto, etc.
c. El plazo previsto para la entrega, el medio o publicación o formato en que va a aparecer.
d. Si es interpretación, sus especificaciones: tema, fecha, horario, lugar, si es consecutiva, simultánea o de otro tipo, si se cuenta con equipo, etc.

Cuatro
Establecer una tarifa justa. Si el cliente o solicitante ya tiene un presupuesto preestablecido, explicitarlo; si no, hay que aclarar que la tarifa se acordará con el traductor.
Cuando el presupuesto disponible sea muy bajo, especificar si hay compensaciones o gratificaciones de otro tipo: alguna remuneración en especie, reconocimiento de prácticas profesionales o servicio social, posibilidad de establecer una colaboración prolongada, posibilidad de retroalimentación generosa (muy benéfica para quienes se están formando, y en general para todos), etc.
Si se está pidiendo un apoyo solidario, especificarlo claramente, así como los beneficios o compensaciones para el traductor. Lo que no se vale es pedir apoyos solidarios o servicio social sólo por ahorrarse honorarios.
La gran duda suele ser (para ambas partes), ¿cuánto es una tarifa justa? A modo de referencia y según lo platicado entre colegas, en traducción especializada buscaríamos no bajar de un peso por palabra, y en traducción editorial habría que buscar entre 200 y 250 pesos por cuartilla de 220 palabras.

Cinco
Para asegurar la calidad del trabajo, puede servir que los traductores envíen su CV o referencias profesionales, y también que los clientes soliciten una prueba de traducción o de trabajo.
A algunos colegas les ofende que les pidan una prueba cuando tienen un documento que avala una formación profesional. Sin embargo, en el Círculo creemos en el valor de la experiencia y en que lo que importa es poder resolver bien un trabajo, no tanto los documentos probatorios, por eso recomendamos que se hagan pruebas de traducción (o de lo que corresponda).
Claro, la prueba debe tener una extensión proporcional al trabajo requerido, y consideramos reprobable que un cliente quiera resolver la traducción de un texto uniendo las pruebas que encargó a varias personas distintas. Lo ideal es que la prueba de traducción se pague.

Seis
Una vez establecidas las condiciones del encargo, será muy conveniente firmar un contrato o acuerdo de colaboración, así sea un encargo pequeño. Puede ser uno elaborado ex profeso o alguno que tomen como modelo. Si el cliente y el traductor no están físicamente en el mismo lugar, pueden servir como sustento los intercambios por correo electrónico, incluido el contrato al que lleguen en versión digital. Pueden consultar algunas recomendaciones contractuales en Translators Cafe, así como modelos de contratos editoriales en ACE Traductores de España (ACE-Traductores) y en la Asociación Canadiense de Traductores Literarios (ATTLC/LTAC).

Siete
Cuando alguien reciba una oferta de trabajo que no pueda aceptar en ese momento, la puede reenviar al Círculo para que se difunda entre los colegas.


Última actualización: 23 de marzo de 2016

La foto que ilustra esta entrada es de  Adam Jones,
"Niños jugando ajedrez en Santiago de Cuba, enero de 2003"
(utilizada con permiso del autor)
adamjones.freeservers.com

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